Eje Gestión

Equipo: Modernización de la Oficina Judicial

Redefinición de horario y continuidad de la labor judicial

La redefinición de horarios y continuidad en la labor judicial forma parte de la agenda de Justicia 2020 desde su inicio. Ya en la Agenda Anotada para la Justicia Argentina 2020 (Garavano & Chayer, 2015) se planteaba que “una justicia verdaderamente orientada al ciudadano debería tener continuidad real en sus prestaciones a lo largo de todo el año, eliminando las anacrónicas “ferias” judiciales que no existen prácticamente en ningún otro país, y redefiniendo los horarios de trabajo y de atención al público”.

Son dos los temas que se presentan aquí respecto de la prestación del servicio de justicia: el horario y la continuidad. En la mayoría de las jurisdicciones la jornada judicial es de seis horas, y en una franja que llega hasta el mediodía. Debe plantearse si ésta es la jornada conveniente para los usuarios del servicio de justicia. En la mayoría de las jurisdicciones, también, durante treinta días en enero y quince días en julio se dispone la “feria judicial”, durante la que se reduce la prestación del servicio a ciertas cuestiones, consideradas como urgentes, para la mayoría de las cuales se debe “habilitar” la feria.

Sorprendentemente, la tramitación de las causas judiciales todavía descansa principalmente en procesos obsoletos que dependen de la concurrencia de personas a las oficinas y del movimiento de papeles. Por eso aún reviste demasiada importancia el horario de funcionamiento y de atención al público, factores que han perdido relevancia, por ejemplo en los servicios bancarios, de seguros y en muchos gubernamentales, como la recaudación de impuestos, que en buena medida se prestan a través de plataformas digitales.

Es un desafío estudiar modificaciones a este régimen que no perjudiquen derechos de los trabajadores y que beneficien a los usuarios. Sobre las potenciales dificultades de los abogados particulares, se ha sugerido como un método de atenuación que tenga cada uno el derecho a pedir, sin expresión de causa, un período de 15 o hasta 30 días corridos por año calendario por expediente, período durante el cual no le correrían plazos ni se le fijarían audiencias; es un método que vale la pena estudiar. Sobre cómo evitar que todos los empleados y funcionarios se tomen las vacaciones simultáneamente y queden “vacíos” los tribunales: como en cualquier organización, tal cosa no podría suceder nunca. Sencillamente, porque quien se encarga de otorgar las licencias debe velar porque ello no ocurra. Nunca más de un tercio del personal de un mismo organismo debería estar simultáneamente de licencia.

Lo que se pretende es mejorar el servicio de justicia para la ciudadanía, el destinatario de lo que estamos abordando es el usuario del servicio. No los abogados, no los trabajadores judiciales. Es para ese usuario que el servicio se presta.

Algunas de las opiniones que durante 2018 se expresaron en el foro y en las reuniones son:

  • Esto es parte de un proyecto mucho más amplio, nadie tiene la visión de que por sí mismo cambiará todo;
  • Las resistencias tienen más que ver con la visión de cada uno, y no con la visión de que se trata de un servicio de justicia, un servicio público y para el ciudadano;
  • Hay abogados litigantes individuales, estudios de abogados, la gente que día a día construye su proyecto de vida, trabajadores, sindicato, tenemos que encontrar puntos en los que todos ceden, quizás pensar en un horario de 8 a 15; en cuanto a la feria, uno podría plantear una o dos semanas, el exceso de ello… parece mucho; se necesita que sea homogénea la suspensión de plazos;
  • Importancia de pensar distinto las cosas: distintas realidades, distintas jurisdicciones, distintos climas, distintos perfiles de abogados y de litigantes: distintas soluciones, y no las mismas;
  • Lo importante es definir si estamos o no proponiéndonos prestar un servicio de justicia, y en base a ello buscar soluciones;
  • La regla debería ser no interrumpir el servicio; el usuario debe tener la confianza de que va a estar permanentemente protegido y acudir a la justicia en forma permanente;
  • La tutela judicial efectiva no se satisface con un servicio sin continuidad; es un servicio tan indispensable como la salud y la educación;
  • El cambio debe ser desde la reflexión que haga el propio poder judicial de lo que buscamos y necesitamos los argentinos;
  • La importancia de plantear estos temas antes de los grandes cambios;
  • El cambio de horario debe ir enmarcado en un cambio de procedimiento;
  • Veo una dicotomía: hay jueces, y jueces; hay trinchera, cerca de justiciable; y de los que no están en la trinchera, que están lejos del justiciable, al que no ven en el día a día;
  • Hay un recambio generacional que impacta y puede beneficiar o perjudicar para estas modificaciones que se pretenden.

Responsable: Juan Pablo Marcet – Programa Justicia 2020

¿Sabías que en el Poder Judicial de Tucumán hay dos turnos de trabajo (matutino y vespertino) y atienden al público también por la tarde?

¿Sabías que la Justicia es el único servicio estatal que durante 45 días al año limita su atención sólo a las cuestiones que considere urgentes?