La Comisión Redactora entregó a Garavano el anteproyecto de nuevo Código Procesal Civil y Comercial de la Nación

Después de tres años de trabajo y de un amplio proceso participativo a través de Justicia 2020.

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, recibió el Anteproyecto de nuevo Código Procesal Civil y Comercial de la Nación (versión de agosto de 2019  que recoge modificaciones técnicas y de formato) en una reunión celebrada el 1 de julio con la Comisión que lo redactó, formada por veintiún especialistas, que trabajó durante tres años en el proyecto. Garavano afirmó que “es una necesidad imperiosa modificar un Código Procesal aprobado en 1968, que quedó desarticulado con la entrada en vigor en 2015 del nuevo Código Civil y Comercial.”

Héctor M. Chayer, coordinador del Programa Justicia 2020 y de la Estrategia Nacional de Reforma de la Justicia Civil que impulsa el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, expresó que “reformar el proceso civil es cambiar los resultados que la Justicia entrega a la sociedad. La gente debe poder ver al juez cara a cara, recibir una sentencia en plazos de unos pocos meses, y entender lo que sucede en el proceso judicial que la involucra.”

La Comisión Redactora del anteproyecto de nuevo Código Procesal Civil y Comercial de la Nación elaboró en 2017 las “Bases para la Reforma Procesal Civil y Comercial”. Este documento fue debatido a lo largo y ancho del país, y presentó los puntos de consenso para el anteproyecto. Se tuvo en cuenta también los notables resultados de la oralidad civil efectiva que ya se implementó en 15 jurisdicciones con la asistencia de este Ministerio, entre ellas, la justicia nacional en lo civil, como da cuenta la publicación “El camino hacia la oralidad en la justicia nacional civil”.

En la presentación al Ministro, María Lilia Gómez Alonso, Patricia Bermejo, Mario Kaminker y Eduardo Oteiza coincidieron en señalar que elaboraron un texto novedoso, no una reforma del código vigente, poniendo al usuario en el centro del sistema.

Jorge Peyrano, Mabel de los Santos y Roland Arazi destacaron especialmente el clima de trabajo vivido en la Comisión Redactora, mientras que Rubén Calcaterra destacó lo valioso de la experiencia desde su perspectiva de la teoría del conflicto.

Los expertos tomaron en cuenta la más moderna codificación procesal de Latinoamérica y de Europa, así como las experiencias de estos países en la implementación práctica de este tipo de reformas.

Entre los puntos más destacados del Proyecto está la centralidad puesta en el usuario del servicio de justicia, en el Juez como director del proceso y en su necesaria participación en las audiencias, y en los abogados como auxiliares para la solución del conflicto.

La incorporación de la obligación de decir la verdad para las partes, la oralidad efectiva, con dirección de las audiencias por parte de los jueces y videograbación como registro, procesos rápidos para cuestiones sencillas o urgentes, evitando largos juicios; el proceso monitorio, dando lugar a juicios muy simplificados si el requerido no plantea defensa; la eliminación del soporte papel y su reemplazo por el expediente electrónico; la simplificación de estructuras y actos procesales y de las vías recursivas, son novedades que presenta el anteproyecto. La buena fe y lealtad no son sólo principios programáticos, sino que se los plasmó en normas operativas, así como la participación de amigos del Tribunal en los procesos civiles y comerciales como una forma de abrirse a la sociedad.

Se busca evitar procesos burocráticos en los que la actuación judicial termina siendo sólo lo que se presenta en un papel, asimilando el expediente al juicio. Esto aleja al juez del conflicto y no logra la solución eficiente y eficaz de la controversia en el menor tiempo posible. El anteproyecto recorre el camino inverso, asegurando la participación activa del juez durante todo el proceso, dado que es crítica para la solución del conflicto.

Cuando sea aprobado, el nuevo Código regirá para todos los juicios civiles y comerciales de la ciudad de Buenos Aires y de los juzgados federales del interior del país. Juicios por accidentes de tránsito, desalojos, daños y perjuicios, malas praxis, cobros de facturas, reclamos por contratos incumplidos que tramiten en estos juzgados se verán alcanzados por una norma que prevé la intervención judicial de manera rápida y transparente.

Las “Bases para la Reforma Procesal Civil y Comercial” fueron difundidas en los más diversos ámbitos por la Comisión Redactora, y publicadas en la plataforma de Gobierno Abierto www.justicia2020.gob.ar.

Fueron debatidas durante el año 2018 en el foro en línea y en reuniones mensuales abiertas los interesados, donde se recibieron más de 250 aportes. Simultáneamente, la Comisión Redactora celebró reuniones periódicas definiendo lineamientos para convertir las “Bases” en el texto normativo.

La Comisión Redactora está integrada por Roland Arazi, Patricia Bermejo, Rubén Calcaterra, Gustavo Calvinho, Hernán Calvo, Héctor M. Chayer, Mabel de los Santos, Agustina Díaz Cordero, María Lilia Gómez Alonso, Adrián Grassi, Pablo Grillo Ciocchini, Francisco Hankovits, Mario Kaminker, Ángela Ledesma, Juan Pablo Marcet, Eduardo Oteiza, Jorge Peyrano, Jorge Rojas, José María Salgado, Claudia Sbdar, y Andrés Soto. Cuatro de sus integrantes (Patricia Bermejo, María Lilia Gómez Alonso, Mario Kaminker y Eduardo Oteiza) formaron el equipo redactor, que escribió el articulado reflejando los consensos alcanzados, y otros seis miembros (Roland Arazi, Mabel de los Santos, Angela Ledesma, Jorge Peyrano, Jorge Rojas, y Andrés Soto) formaron el equipo revisor, para ajustes y mejoras a los textos. Santiago Pereira Campos, reconocido procesalista uruguayo, actuó como facilitador del proceso.

Descarga el Anteproyecto de nuevo Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. (versión de agosto de 2019  que recoge modificaciones técnicas y de formato)